Revive Comunidad Cristiano | Revive Christian Church

Saul Galvan – Revive Pastor

Saul Galvan - Revive Pastor

Nací en un hogar cristiano y asistí a la iglesia toda mi vida. Cuando me convertí en un adolescente me distancié de Dios y comencé a explorar un estilo de vida diferente. Me involucré con amistades equivocadas e hice las cosas mal, pero mi madre diligentemente oró por mi. Toqué fondo y regresé a Cristo a la edad de 18 años. Empecé a involucrarme en la iglesia y me convertí en un líder de jóvenes. Comenzó como un pequeño grupo que luego creció en cuestión de meses. Era joven y con las presiones de los compañeros del mundo exterior a la iglesia retrocedí y así lo hicieron los jóvenes que estaban en mi grupo. Me había dado por vencido y tenía un gran sentimiento de culpa por no haber obedecido a Dios y por haberles fallado a los jóvenes que serví.

Pasaron los años y me estaba metiendo más y más en el pecado. El peso de mi pecado se estaba volviendo abrumador y debido a algunas presiones en mi situación de vida me di cuenta que ya no podía seguir viviendo de la misma manera. Durante este tiempo conocí a mi esposa, Norma, y no sabía lo que Dios tenía reservado para mí. Norma había entregado su vida a Jesús, y eso hizo que me arrepintiera y volviera a dedicar mi vida a Jesús con todo mi corazón. Durante ese tiempo hice las dos decisiones más importantes de mi vida. Aceptar a Jesús en mi vida una vez por todas y pedirle a Norma para que fuese mi esposa. Jesús y Norma ambos aceptaron y comenzamos nuestro viaje espiritual juntos. Norma y yo comenzamos a crecer espiritualmente en nuestra iglesia y comenzamos a sentir el llamado de Dios sobre nuestras vidas. No sabíamos donde Dios nos estaba guiando. Tuvimos varias luchas como recién casados, pero Dios estaba en el centro de todo. Dios abrió las puertas para que nosotros sirviéramos como pastores de la juventud en Yuma por más de 10 años. Servimos a los jóvenes y algunos de ellos crecieron se casaron. Inmediatamente nos convertimos en mentores matrimoniales y líderes espirituales de estas parejas. Dios continuó dándonos más jóvenes y más parejas. Ya teníamos 10 años de servicio a Dios y Dios nos puso para supervisar a los jóvenes, adolescentes, matrimonios jóvenes y ayudar en los ministerios de los niños durante los últimos dos años.

En 2012 sentimos que Dios nos llamaba a mudarnos a Tucsón. Mi trabajo me estaba ofreciendo un trabajo en Tucsón pero queríamos orar al respecto. Nuestro Pastor local confirmó este llamado y nos dijo que ya era hora de que nos vayamos del nido. Esa misma semana, recibí una llamada telefónica de mi trabajo ofreciéndome una promoción y un paquete de reubicación para mudarnos a Tucsón. Sabíamos que era Dios guiándonos y aceptamos. Fuimos obedientes a su llamado, sabiendo que El quería que nosotros plantáramos un ministerio hispano en algún lugar de Tucsón.

En julio de 2012 nos trasladamos a la comunidad de Rita Ranch. Mi esposa y yo decidimos visitar la iglesia cristiana Pantano y no sabíamos que estábamos por recibir una gran sorpresa. Nuestras intenciones eran que nuestros niños estuvieran conectados con una iglesia y nos sirviera mientras tanto Dios nos llamaba a servir.

El primer servicio que asistimos yo sentí que Dios nos confirmó que habíamos venido al lugar correcto. Durante el mensaje del Pastor Glen, sentí una sensación abrumadora que me provocó muchas emociones, todo debido a la gran visión de esta iglesia saludable, y porque también era la misma visión que Dios había puesto en nuestros corazones. Fuimos al lugar de conexión, donde nos reunimos con los pastores y líderes de Pantano y nosotros compartimos nuestros deseos con ellos, fuimos llamados a abrir una iglesia hispana en el lado suroeste de Tucsón. Ellos nos conectaron con los ministerios de discipulado de los pastores Jeff Parziale y Cindy De Jong. Nos hemos reunido y trabajado a las órdenes de los ministerios de discipulado para dirigir un pequeño grupo durante más de un año y hemos sido bendecidos con la tutoría y liderazgo de los dirigentes de Pantano. Hemos acogido la misión de Pantano y creemos que eso es lo que Dios nos ha llamado a hacer – Siguiendo así a Jesús.

Durante el tiempo que hemos estado en Tucson, Dios ha confirmado y reafirmado que vamos a ir a la comunidad del lado suroeste de Tucsón y que vamos abrazar a los que están perdidos y a que nos convirtamos en ciervos de Dios para esa área.

Dios ha traído el equipo adecuado y a la gente a caminar al lado de nosotros, de una manera sorprendente, para cumplir su voluntad para la ciudad de Tucsón. Hemos estado trabajando con los líderes que ya han hecho la conexión a través de los años y han trabajado en esa comunidad en particular por más de 10 años. Creemos que Dios tiene sus ojos puestos en esta comunidad y nos ha preparado como líderes para amar y servir a esta comunidad también.

Estamos muy contentos de ver cómo Dios ha abierto las puertas para nosotros simplemente caminar a través de ellas. Hemos aprendido que un corazón obediente abre el camino para que Dios se mueva de una manera sobrenatural. Nuestros corazones están alineados con la misma visión de la iglesia Cristiana Pantano y estamos agradecidos de ser parte de una iglesia tan saludable; haber llegado a Tucsón y al suroeste de Arizona.

Esto está en nuestros corazones como nuestra nueva misión.

Bendiciones,

Saúl Galván
Pastor de 
Revive


I was born into a Christian household and attended church my entire life. When I became a teenager get my relationship with God became distant and I started to explore a different life style. Involved in the wrong friendships and doing the wrong things, but my mother would diligently pray for me. I hit rock bottom and was able to return to Christ at the age of 18. I started to get involved in the church and became a youth leader. It was a small group that then grew in a matter of months. Being young and with the peer pressures of the world I backslid, and the youth with me at the time did as well. I had given up and carried a big guilt for failing God and the youth I served.

The years went on and I was getting deeper and deeper into sin. The weight of my sin was getting overwhelming and due to some pressures in my situation of life I realized that I could no longer continue to live the same way. During this time I had met my wife, Norma, and didn’t know what God had in store for me. Norma had given her life to Jesus and that drew me closer to repent and come back whole heartedly. During that time I made the two biggest decisions of my life. Accept Jesus in my life once and for all and ask Norma to be my wife. Jesus and Norma both accepted and we began our spiritual journey together.

Norma and I began to grow spiritually in our church and began to feel God’s calling over our lives. We didn’t know where God was leading us. We had several struggles as newly weds but God was at the center of it all. God opened the doors for us to serve as Youth Pastors in Yuma for over 10 years. We served the youth and as some of them grew they became marriages. We immediately became marriage mentors and spiritual leaders for these couples. God kept on giving us more youth and more couples to lead. 10 years into service, God had placed us to oversee the youth, adolescent, young marrieds, and lead the children ministries for last two years.

In 2012 we felt God leading us to move to Tucson. My work was offering me a job in Tucson but we wanted to pray about it. Our local Pastor confirmed this calling and told us it was time for us to leave the nest. That same week I received a phone call from my work offering me a promotion and a relocation package to move to Tucson. We knew it was God
guiding us and we accepted. We were obedient to His calling, knowing that he wanted us to plant a Hispanic ministry somewhere in Tucson.

In July of 2012 we moved to the Rita Ranch community. My wife and I decided to visit Pantano Christian Church and little did we know that we were in for a great surprise. Our intentions were to get our children connected with a church and for us to serve in the meantime of what God was calling us to. The first service we attended I felt God confirming
to us that we had came to the right place. During Pastor Glen’s message I felt an overwhelming feeling that caused my emotions to stir up, all because the Great Vision of this healthy church, was the same that God had placed in our hearts. We went to the connecting place where we met pastors and leaders of Pantano and there we shared our hearts with them, we were called to open a Hispanic church in the southwest side of Tucson. They connected us with the discipleship ministries pastors Jeff Parziale and Cindy De Jong. We have met and worked under the discipleship ministries by leading a life group for over a year and have been blessed with the mentorship and leadership of Pantano leaders. We have embraced the heart and mission of Pantano and believe that’s what God has called us to do – Following Jesus well.

Over the time that we have been in Tucson God has confirmed and reaffirmed that we are to step out into the southwest side community and embrace those that are lost and become His servants for that area. God has brought the right team and people to walk alongside of us, in a surprising way, to accomplish His will for the City of Tucson. We have been working with leaders that have already made the connection over the years and have worked in that particular community for over 10 years. We believe God has His eyes set on this community and has prepared us as leaders to love and serve this community well.

We are very excited to see how God has open the doors for us to just walk through them. We have learned that an obedient heart opens the way for God to move in a supernatural way. Our hearts are aligned to the same Vision Pantano Christian Church is fulfilling and we are grateful to be a part of such a healthy church. Reaching Tucson and Southern Arizona has been placed in our hearts as our new mission.

Blessings,

Saul Galvan
Revive Pastor